jueves, 5 de abril de 2012

EL PAYASO

En la entrada del circo todo era alegría. La función estaba por comenzar, la gente buscaba los mejores lugares para ver el espectáculo recién llegado a la ciudad.
Yo, niña, iba en compañía de mi madre, que me agarraba de la mano como siempre, con demasiada fuerza.
Nos sentamos en primera fila. Mi madre miraba de un lado a otro con esos aires de señora muy importante en un pueblo demasiado chico para ser notable. Yo solo guardaba silencio mirando la punta de mis zapatos de patente blancos. Ya conocía esa mirada intimidante de mamá, solo abría desmesuradamente los ojos con la típica advertencia que siempre me hacia:

- De aqui no te muevas.

¡El circo!. Todo baile, música y belleza.
¡Los leones, los elefantes! El algodón de azúcar, el domador y los malabaristas, el mago de conejos y chisteras.
Mis ojos de diez años no se apartaban de todo lo que surgía de la carpa. A la pista principal llegó el cortejo de payasos, los favoritos, los de grandes carcajadas, sonando cornetines y lanzando patadas, puños y bofetadas. 
Hubo un silencio que me paralizó, no escuché ni siquiera la risa de la gente, solo sus muecas desfiguradas. El tiempo se detuvo. El circo se llenó de sombras.
De forma inesperada, un payaso alto y de ojos rojos como dos cerezas se apartó del cortejo, se acercó a mí, me miró intensamente y en voz alta, dijo:

"Ríe ahora que eres una niña.
El futuro para ti es solo muerte y pena.
La faz ha de cambiarte en los
años por venir, de ti no quedaran
más que despojos y colillas de vergüenza.
De ti se alimentaran los perros, 
tu serás la carroña de las fieras"

"Lucharás, lucharás toda tu vida
¡y toda tu vida serás una sombra!
El amor que tanto te afanas en tener
tuyo jamás será.
Y todos los besos que te den
te romperán los labios y la esperanza!"

Jamás se lo conté a nadie, pero desde esa noche nunca más quise retornar al circo; y hasta el sol de hoy los payasos me llenan de terror, de ese miedo infernal a matar y a morir que jamás sentí de niña.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada